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Stand Cricursa

Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. 2 / 12 foto

Stand Cricursa

Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. 

El stand tenía que ser un ejemplo de la capacidad de CRICURSA como empresa de vidrio arquitectónico de fabricar gran variedad de geometrías y acabados. Un prototipo a escala real. Teniendo como referencia las propiedades de la sílice, esta cuenta con una interesante estructura cristalina que finalmente terminara por definir la esencia y el diseño conceptual del proyecto. Con esta complejidad geométrica, se obtiene una arquitectura capaz no solo de reflejar las virtudes de su materia prima en una morfología concreta, sino en su misma materialidad cristalina con distintas formas y valores cromáticos. 

Como resultado, esta envolvente pretende reflejar las prestaciones del producto en las múltiples posibilidades que ofrece a nivel formal como soporte de grabados superficiales que a su vez permiten adaptar una inmensa variedad de transparencias y tonalidades propias de las piedras preciosas. De esta manera, el espacio expositivo se ve rodeado de una continuidad de pliegues que cobijan los recintos del programa: una zona de exposición permanente, una sala de reuniones, pantallas interactivas, almacén y una zona corporativa.  

El interés que comparte ON-A con su cliente, era reflejar la capacidad de CRICURSA como empresa fabricante de vidrio arquitectónico, a la hora de ejecutar la complejidad de geometrías y acabados que suponía la realización del stand; vidrios rectos, plegados y esféricos hacen parte de esta conjunción de planos que asumen conjuntamente una función estructural apoyados en una malla poliédrica de acero; un esqueleto que enmarca las principales directrices que configuran los pliegues de esta red tridimensional, cuya identidad nos traslada a los más primitivos orígenes del vidrio. 

Geometría

La geometría se inspira en las formas cristalinas de la sílice, componente base del vidrio cuyas propiedades se transmiten al stand convirtiéndose así en una gran geoda digital. 

De la geoda digital, surge una geometría tallada y modelada siguiendo un proceso análogo a un joyero en la confección de un diamante, en el que se le da el valor y entidad a cada volumen poliédrico que compone el proyecto. 

Mediante una malla estructural compuesta de barras y nudos en chapa de acero, se estructura la volumetría general del proyecto sobre la que se cuelgan cada uno de los vidrios manteniendo una junta en seco de gran precisión. Los vidrios contemplan distintas geometrías, acabados y dimensiones, clasificándose en tres tipos al margen de los colores corporativos de la empresa. De esta manera, se encuentran los vidrios planos, de color amarillo anaranjado, y los plegados, de color naranja, que mantienen dos planos distintos vinculados por un pliegue.  En otro grupo, se encuentran los esféricos, de color azul y superficie convexa, donde la flecha central llega a medir hasta 20 cm. Todos los vidrios tienen una identidad propia y adquieren un grabado al ácido mediante un patrón, que permite dar una gran variedad de transparencias a lo largo de su superficie. 

Proceso constructivo

La definición del proceso constructivo conlleva esa transformación de lo virtual a lo real, en la que todos los materiales adquieren sus características concretas, pesos, resistencias, y dimensiones máximas de producción. Partiendo de estos parámetros, la estructura se configura a partir de un “wireframe” de chapa de acero plegada y atornillada entre sí, con la finalidad de confeccionar una malla cuya estabilidad sea capaz de soportar el peso de las superficies acristaladas. Posteriormente, éstas son colgadas como elementos de cierre de la malla, trabando la estructura en un conjunto solidario y más resistente.  

Proyecto: 2006
Localización: Barcelona
Superficie: 100 ㎡
Programa: Efímero

Director creativo: Jordi Fernández,
Eduardo Gutiérrez
Líder de proyecto: Jordi Fernández

Equipo: Jordi Farell, Carlos García-Sancho, Fani Natou y Joan S. Sorrondegui
Grafismo: Bernardo Magalhaes
Aplicación multimedia: Natalia Cambello, Martín Adorati y Fabian (Grotesk Design)
Fotografía: Lluís Ros

Stand Cricursa

Destinado a espacio expositivo para distintos recintos feriales, el stand de CRICURSA se desarrolla bajo una dinámica en la que la materialidad resultante del proyecto está estrechamente vinculada al objeto expositivo. 

El stand tenía que ser un ejemplo de la capacidad de CRICURSA como empresa de vidrio arquitectónico de fabricar gran variedad de geometrías y acabados. Un prototipo a escala real. Teniendo como referencia las propiedades de la sílice, esta cuenta con una interesante estructura cristalina que finalmente terminara por definir la esencia y el diseño conceptual del proyecto. Con esta complejidad geométrica, se obtiene una arquitectura capaz no solo de reflejar las virtudes de su materia prima en una morfología concreta, sino en su misma materialidad cristalina con distintas formas y valores cromáticos. 

Como resultado, esta envolvente pretende reflejar las prestaciones del producto en las múltiples posibilidades que ofrece a nivel formal como soporte de grabados superficiales que a su vez permiten adaptar una inmensa variedad de transparencias y tonalidades propias de las piedras preciosas. De esta manera, el espacio expositivo se ve rodeado de una continuidad de pliegues que cobijan los recintos del programa: una zona de exposición permanente, una sala de reuniones, pantallas interactivas, almacén y una zona corporativa.  

El interés que comparte ON-A con su cliente, era reflejar la capacidad de CRICURSA como empresa fabricante de vidrio arquitectónico, a la hora de ejecutar la complejidad de geometrías y acabados que suponía la realización del stand; vidrios rectos, plegados y esféricos hacen parte de esta conjunción de planos que asumen conjuntamente una función estructural apoyados en una malla poliédrica de acero; un esqueleto que enmarca las principales directrices que configuran los pliegues de esta red tridimensional, cuya identidad nos traslada a los más primitivos orígenes del vidrio. 

Geometría

La geometría se inspira en las formas cristalinas de la sílice, componente base del vidrio cuyas propiedades se transmiten al stand convirtiéndose así en una gran geoda digital. 

De la geoda digital, surge una geometría tallada y modelada siguiendo un proceso análogo a un joyero en la confección de un diamante, en el que se le da el valor y entidad a cada volumen poliédrico que compone el proyecto. 

Mediante una malla estructural compuesta de barras y nudos en chapa de acero, se estructura la volumetría general del proyecto sobre la que se cuelgan cada uno de los vidrios manteniendo una junta en seco de gran precisión. Los vidrios contemplan distintas geometrías, acabados y dimensiones, clasificándose en tres tipos al margen de los colores corporativos de la empresa. De esta manera, se encuentran los vidrios planos, de color amarillo anaranjado, y los plegados, de color naranja, que mantienen dos planos distintos vinculados por un pliegue.  En otro grupo, se encuentran los esféricos, de color azul y superficie convexa, donde la flecha central llega a medir hasta 20 cm. Todos los vidrios tienen una identidad propia y adquieren un grabado al ácido mediante un patrón, que permite dar una gran variedad de transparencias a lo largo de su superficie. 

Proceso constructivo

La definición del proceso constructivo conlleva esa transformación de lo virtual a lo real, en la que todos los materiales adquieren sus características concretas, pesos, resistencias, y dimensiones máximas de producción. Partiendo de estos parámetros, la estructura se configura a partir de un “wireframe” de chapa de acero plegada y atornillada entre sí, con la finalidad de confeccionar una malla cuya estabilidad sea capaz de soportar el peso de las superficies acristaladas. Posteriormente, éstas son colgadas como elementos de cierre de la malla, trabando la estructura en un conjunto solidario y más resistente.  

Proyecto: 2006
Localización: Barcelona
Superficie: 100 ㎡
Programa: Efímero
Director creativo: Jordi Fernández,
Eduardo Gutiérrez
Líder de proyecto: Jordi Fernández
Equipo: Jordi Farell, Carlos García-Sancho, Fani Natou y Joan S. Sorrondegui
Grafismo: Bernardo Magalhaes
Aplicación multimedia: Natalia Cambello, Martín Adorati y Fabian (Grotesk Design)
Fotografía: Lluís Ros

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