Cliente: ON-A
Localización: Barcelona
Proyecto: 2005
Ejecución: 2005
Superficie: 100 m2
Un espacio de trabajo que muta por la noche. Junto al artista Pau Morales quisimos transformar el despacho mediante un “tatuaje” en sus paredes y techos. Con una pintura blanca que reacciona a la luz ultravioleta hicimos un grafismo blanco sobre un fondo blanco (las paredes y techos del despacho). Un dibujo casi imperceptible de día, durante las horas de trabajo, pero que por la noche al encender la luz negra se hace tan presente que llega a cambiar por completo la percepción del espacio. Un dibujo que, como si de un fantasma se tratase, sólo aparece por las noches cuando la actividad del despacho cesa para dar paso a otro tipo de eventos.